Protocolo para la Detección Temprana de Situaciones de Trata de Personas en Pasos Fronterizos
Análisis de la Resolución Conjunta 3/2025
Ministerio de Seguridad Nacional y la Dirección Nacional de Migraciones,
Contexto normativo y político
La Resolución Conjunta 3/2025, emitida por el Ministerio de Seguridad Nacional y la Dirección Nacional de Migraciones, aprueba un nuevo Protocolo para la Detección Temprana de Situaciones de Trata de Personas en Pasos Fronterizos.
Este reemplaza y actualiza el protocolo aprobado en 2012, adaptándolo a los cambios legislativos (principalmente la Ley 26.842) y a las nuevas dinámicas de la trata, que se ha sofisticado y diversificado en los últimos años.
Objetivos principales
- Fortalecer capacidades institucionales de fuerzas federales y agentes migratorios para detectar víctimas y tratantes en puntos de ingreso y egreso del país.
- Unificar criterios y pautas de actuación para todos los organismos involucrados.
- Actualizar herramientas de detección con base en experiencias nacionales e internacionales, incluyendo el aporte del Programa EUROFRONT de la OIM.
Elementos clave del nuevo protocolo
- Carácter obligatorio para las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales en su rol de Policía Migratoria Auxiliar, y para los agentes migratorios de la DNM.
- Carácter reservado de uno de sus anexos, presumiblemente para proteger metodologías sensibles de detección e investigación.
- Monitoreo y actualización constante a cargo de la Dirección Nacional de Investigaciones de Delitos de Trata y la Dirección Nacional de Migraciones.
- Articulación interinstitucional con comités y direcciones especializadas en control de fronteras, cooperación internacional y asistencia a víctimas.
Importancia estratégica
- Reconoce que los pasos fronterizos son puntos críticos para la detección de la trata en diferentes etapas (captación, traslado, explotación).
- Integra la lucha contra la trata en una política de Estado, vinculada a compromisos internacionales y a un enfoque coordinado entre múltiples agencias.
- La actualización responde a un cambio de escenario delictivo: redes más organizadas, transnacionales y con modalidades más complejas.
La resolución constituye un avance necesario en la modernización de las herramientas estatales contra la trata de personas, al reconocer que la detección temprana en fronteras es un eslabón crítico para cortar el ciclo de explotación.
El carácter obligatorio y el monitoreo permanente son positivos, ya que evitan que el protocolo se convierta en un documento meramente declarativo.
Sin embargo, el desafío será garantizar la capacitación continua, la coordinación real entre organismos y el uso efectivo de las herramientas previstas, evitando que las buenas intenciones normativas se diluyan en la práctica operativa.